PARÍS.- El candidato favorito para las presidenciales francesas, el socialista François Hollande, dijo ayer que preveía una ola de despidos tras la segunda vuelta electoral del próximo fin de semana, pero prometió que su Gobierno no se quedaría de brazos cruzados cuando las empresas echen a trabajadores. Hollande, de 57 años, parece encaminado a ganar la segunda vuelta del 6 de mayo contra el presidente Nicolas Sarkozy, debido en gran parte a que el líder conservador no ha podido cumplir su promesa de reducir el desempleo en la segunda mayor economía de la zona euro.
Sarkozy, que se convertiría en el primer presidente en perder un intento de reelección en más de 30 años, recibió un nuevo golpe el jueves cuando la tasa de desempleo alcanzó su nivel más alto desde septiembre de 1999. El desempleo en Francia no ha caído por debajo del 7% en 30 años. España, su país vecino, ha evidenciado una tasa de desempleo del 24,44%, muy cerca del récord de 1994.
Hollande afirmó que los sindicatos ya estaban advirtiendo que las empresas estaban preparando una ronda de despidos para cuando finalizara la campaña presidencial, en la que Sarkozy ha hecho todo lo posible para evitar importantes cierres industriales. "Los sindicatos son conscientes de ello. Se están preparando las decisiones que han sido pospuestas", dijo Hollande al diario "Le Parisien". "No es nuestra victoria lo que disparará los planes de despido después de 6 de mayo", dijo. (Reuters-Especial)